Empresas familiares, algunas consideraciones

Compartir experiencias en el mundo de las organizaciones es para mí un regalo y una caja de sorpresas.  

Debo reconocer que no busqué estratégicamente el ámbito de la consultoría. Simplemente, nos encontramos.  

Mi primer trabajo – no formal- fue en un comercio de mi familia. Esa experiencia seguramente marcó mi gusto por el trabajo con las personas y tiempo después, mi respeto y elección a trabajar junto a empresas familiares.  

Mi primer trabajo formal, fue en una empresa familiar que lideró por años la franquicia de una marca internacional. Ahí vivencié trabajar con un líder ¨de alma¨, un apasionado por cada paso que se daba, con un estilo cercano a su gente que generaba un respeto casi místico.  

(Como quisiera poder volver a esos 7 años con los recursos que hoy tengo y aportar para que la empresa siguiera viviendo!!!) 

Asi es, así fue. (siempre en mi corazón). 

No las busco, nos encontramos. y entro desde el rol de la consultoría en cada una de ellas en punta de pie, con el correspondiente permiso para mirar, escuchar, entender y de a poco, con cuidado de preservar lo que para ellas es lo más importante(claro, la familia), hacer mi trabajo.  

Creo que la consultoría en las E. F. es doblemente complejo. Requiere que tengamos mucho más cuidado, extremo respeto y una gestión de nuestras propias emociones muy entrenado.  

(Recuerdo una primer entrevista en una E.F. Director – padre-,  gerentes- dos hijos- y administrativos – dos hijos. Seguramente la mitad de ellos no sabía ni como me llamaba. No obstante, en menos de 1o minutos se había armado la primer escena para ser observada: todos gritando a la vez, algunos parados señalando con el dedo, otros llorando, y uno, dando un portazo.)Emergente de apertura a la vista.  

 Me encantan las EF., es como entrar en una película cada vez. Cada una con sus particularidades, historias, hitos. 

Ahora, más allá de lo pintoresco (sólo para mí) de la escena, sabemos que muchas veces, y hasta me animo a decir que casi siempre), en E.F. no todos lo pasan bien.  

Será que hay algo que ayude a que Empresa y Familia puedan coexistir, sin morir en el intento? 

Las empresas familiares no sólo están atravesadas por las leyes  básicas que rigen a todas las organizaciones(*), sino también por algunas más específicas.  

Sus integrantes, más o menos conscientemente, anhelan preservar aquello para lo cual fueron fundadas, generalmente con alguna intención favorable a la familia, con lo que, naás allá del paso del tiempo, pretenderán preservar los buenos vínculos afectivos. 

En ese afán, muchas veces se pierde de vista el foco, afectándose así la empresa y el sistema familiar. 

La familia y la empresa tienen ¨focos¨ distintos, a pesar de que parte del grupo familiar pueda o no ser parte de la empresa.  

Podríamos coincidir en que el sentido de la familia, por lo menos arquetípicamente hablando, tiene el foco en perpetuar los lazos, la vida, compensando todo lo necesario para que el sistema familiar siga vivo. 

La empresa en cambio, es fundada con una misión atravesada por otras complejidades para que pueda sostenerse: un para qué que trascienda a las personas que la integran, una utilidad y sentido productivo para quienes la fundan, sostienen y organizan para así poder sostenerse, un sentido comunitario, un para qué que sea útil a otros y algún mínimo encuadre que facilite su funcionamiento.  

Todo esto parece una obviedad, aunque como sucede generalmente, en dar por sentado ¨lo obvio¨, se distorsiona más de una situación.  

Además de las leyes sistémicas (tan sutiles como estructurantes) que aplican a todo tipo de organización, emprendimiento u empresa (*), vale tener en cuenta algunas consideraciones que no son obvias en el mundo de las empresas familiares.  

– Es importante que cada persona que aporte a la EF (sea o no familia) perciba una compensación económica acorde a la tarea. (En las empresas en general, tienen Derecho a Pertenecer, todas las personas que con su trabajo, aporten al objetivo de la empresa). Cuando esto no sucede, se generan desórdenes sistémicos que traen como consecuencia mucho malestar.  

Claro que esto en una EF, no es nada obvio. Muchas veces sucede que los miembros de la familia, por ese simple hecho, o ganan más que otros en su mismo puesto, e menos, o nada! Ya sea en uno u otro caso, es una dinámica que le quita fuerza al equipo y a la empresa.  (Recuerdo una vez que la esposa de un gerente – que no trabajaba en la empresa- estaba furiosa porque sus hijos no cobraban lo mismo. Uno hacía 10 años que trabajaba en la empresa. El otro, 5 meses, y el tercero, había decido avanzar con un proyecto personal. Porqué ganarían lo mismo? claramente, sólo por ser ¨hijos¨. En estos casos, la recomendación es que por fuera de la empresa los padres den a sus hijos a criterio, pero en la empresa, la compensación económica, es por el trabajo que se realiza.) 

– Es recomendable que quienes lideren sus empresas, consideren que para el ingreso de las nuevas generaciones, es necesario formarse, prepararse ( en estos tiempos, más aún!). No alcanza con ser ¨familia, de confianza, trabajador¨. Los invito a investigar cuántas segundas y terceras generaciones no han podido sostener empresas exitosísimas por no estar a la altura de las circunstancias en cuando a la preparación.  

-Pueden evitarse muchos malos momentos, incluso desastres financieros si se formalizan aspectos legales y administrativos. Recordemos que cuanto más personas hay en una organización mayor es su complejidad, y que la empresa que en su momento de origen tal vez fue de 5, 6, 8 personas, en diez años, se transforma en el triple. ¨Cuanto más orden exista, mejor fluirá el amor, aún en la empresa¨. 

– El cuco de muchas EF es hablar de la transición de la dirección, porque está connotada con la muerte física de algunos de los fundadores. Sin embargo, no necesariamente debe suceder así. Muchas veces, ocurre que la primer generación desearía retirarse o bajar el ritmo de trabajo, y no se atreven a hacerlo porque no están tranquilos con que se pueda sostener la Empresa, o porque les resulta incómodo abrir esta conversación.  

La transición de las empresas, lejos de connotar muerte, preservan la vida de las empresas y de las relaciones familiares, por lo que es sumamente recomendable con tiempo, ir organizando ese proceso.  

Benditas EF que tanto crecimiento han propulsado en nuestra comunidad! Es posible que gane la empresa y que los vínculos familiares queden a resguardo!! 

Seguiremos compartiendo sobre ellas. 

(*) Desarrollados en otra nota.    

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