Cerrar para abrir, dejar morir para que algo viva

La vida es una continua sucesión de ciclos de vida y muerte. Algunos, naturales. Otros, arbitrarios. Cierres al fin.

Como el año calendario, que en lo particular y tal vez como ritual, me gusta y me sirve hacer balances, cierres, con la certeza de que lo nuevo sólo puede venir si a lo viejo se le hace lugar, se le honra y agradece.

Los ciclos, relaciones, procesos que no se cierran, me resultan un “escape de energía” importante. Es como una manguera pinchada! Está ahí, circula el agua pero sin fuerzas…La sensación de que “es pero no es- está pero no está “. 

En algunos casos, podría decir que es casi como vivir “una realidad que no es”.

Entiendo que cuando somos parte de un  vínculo,  el tipo que sea, nos disponemos a iniciar un intercambio,  dar y tomar, y que cuanto mas equilibrado es ese intercambio, más es posible que el vinculo perdure y crezca en el tiempo.

Algunas veces, ese equilibrio se altera, dando o recibiendo una parte más que la otra, y así, poco a poco, con más o menos consciencia, con más o menos conflicto, las relaciones comienzan a resquebrajarse.

“No se termina el amor, se termina el intercambio”, me dijo una vez un gran maestro. 

Desde la mirada sistémica, base de las constelaciones, tomo algunas sentencias sobre el equilibrio que tal vez, te sirvan como a mí. Te comparto algunas, para mí significativas:

* Nadie debería dar aquello que necesita para si.

* Ninguna vida es más importante que otra.

*Para dar, es necesario haber tomado antes.

* Nadie puede dar aquello que no tiene.

* Lo que se acumula, se degrada.

* No des a alguien más de lo que pueda afrontar como deuda.

* La incondicionalidad perturba el equilibrio.

* No podemos obligar a alguien a que acepte lo que queremos darle.

* No exigir a otro que retribuya lo que damos, ya que eso no sería dar, sino invertir.

* No podemos obligar a alguien a que nos dé.

* Desvalorizar lo que hemos recibido, no disminuye la deuda.

* Desvalorizar algo (o a alguien), nos impide aprovecharlo al máximo.

* La importancia de valorizar lo que damos.

* Recibir como regalo lo que podríamos dar, hace que el conquistador que hay en nosotros, nunca despierte.

* Dar sin que nos pidan, probablemente genere un desequilibrio en ese sistema.

* Quien toma más de lo que necesita, deja a otros sin nada.

* Quien toma algo que no ganó por si mismo, queda condenado a perderlo o no disfrutarlo.

* Las viejas marcas de carencias pueden traer voracidad en el tomar e insatisfacción con lo que se obtiene. 

* Debe respetarse la palabra dada.

* No deberíamos tomar algo que no valorizamos.

* Dar cosas que no tienen valor no es dar, es descartar, y no nos da derecho a exigir compensación alguna por ello.

* No debemos hacer que otros pidan por nosotros.

* Enmascarar el tomar mostrándolo como un dar, tal vez no sea genuino.

* Concluido un intercambio, una vez compensado lo que dimos, no debemos esperar nada más, a menos que demos nuevamente.

* Dar, no nos hace superiores.

* Tomar, no nos hace inferiores.

* La victimización: cuando alguien se niega a tomar lo que necesita.

* Debemos aprender  a ganar lo que es nuestro: un niño consentido nunca crece.

* Aferrarse a la víctima no permite resolver.

Es profunda y reveladoramente interesante mirarnos a través de estas sentencias, y valiosamente transformador, animarse a hacer cierres.(para nuevas aperturas)

Te cuento para mi que es hacer un cierre , ya sea de un año, de procesos, de una relación o situación.

Cerrar (me) implica disponerme a reconocer:

Qué aprendí 

Qué gané 

Cuál fue el intercambio, y en qué momento eso cambió.

Qué cambió y en qué aspectos crecí , y agradecer “por todo”. 

Si, por todo. Aún por lo doloroso, porqué ahí es donde más tuve que “domar mis recursos, mis monstruos, mi carácter, mi ego, mi niñita herida”. 

Y volver a agradecer, por lo que aprendí (de mi) en cada situación. 

Y ahora si… cerrar para abrir. Abrir a lo nuevo incluyendo todo lo que me regaló “eso que estoy cerrando”. 

En todos los ámbitos: relaciones, proyectos, trabajos, modos de funcionar, espacios y actividades, equipo de trabajo! (vale para todo)

Reconocer y agradecer, para mi las dos llaves para Abrir con integridad y bien parada.

Así “cierro para abrir”. 

Importante!! Cuando algo me duele o enoja, me lleva un tiempo más, aunque sé que el ciclo, es el mismo… 

Clave para mi: sé que algo no está cerrado cuando:

– me sigue ocupando tiempo en mi cabeza.

– Cuando me sigue doliendo.

– Cuando me siento estancada a algo nuevo.

– Cuando me sigue enojando o molestando.

Nunca lo que sucedió pudo haber sido de otra manera, aunque es tan necesario revisar cuando en una relación, en un vínculo, en una situación, el intercambio se desequilibró. 

Y es que si no hay equilibrio en el intercambio, es imposible que una relación se sostenga saludablemente.

Entonces, vale el trabajo de revisar cuáles son las creencias que tenemos respecto a lo que damos, a lo  que esperamos, a las expectativas del otro, o nuestra dificultad para pedir claramente lo que necesitamos .  Siempre, siempre  tenemos la posibilidad  de elegir quiénes queremos ser de ahora en más, quitar las expectativas en relación a los otros, y hacernos cargo de quienes estuvimos siendo y decidir qué hacer de ahora en más.

Bien vale animarse a mirar cuáles son esas creencias, vínculos, espacios, aspectos nuestros que ya no tienen nada que ver con la vida que queremos vivir hoy. Dejarnos morir un poquito para vivir más coherentes, íntegros y plenos.

Algo tiene que morir para que algo nuevo surja. Sin miedo, con la certeza de que lo mejor está por venir, y que eso que muere, también es parte de un plan mayor de vida para nuestra expansión y desarrollo.

Abrazos, Moni

 

La vita è un susseguirsi continuo di cicli di vita e di morte. Alcuni naturali. Altri arbitrari. Chiusura finalmente.

Come l’anno solare, che in particolare e forse come rito, mi piace e mi aiuta a fare equilibri, chiusure, con la certezza che il nuovo può arrivare solo se al vecchio si fa spazio, si onora e si ringrazia.

I cicli, le relazioni, i processi che non si chiudono, sono per me un importante “fuga di energia”. È come un tubo forato! È lì, l’acqua circola ma senza forza… La sensazione che “è ma non è, è ma non è”.

In alcuni casi potrei dire che è quasi come vivere “una realtà che non è”.

Capisco che quando facciamo parte di un legame, qualunque esso sia, siamo pronti per iniziare uno scambio, dare e avere, e che più lo scambio è equilibrato, più è possibile che il legame duri e cresca col tempo.

A volte quell’equilibrio si altera, dando o ricevendo una parte più dell’altra, e così, a poco a poco, con più o meno consapevolezza, con più o meno conflitti, le relazioni iniziano a incrinarsi.

“L’amore non finisce, lo scambio finisce”, mi disse una volta un grande maestro.

Dal punto di vista sistemico, alla base delle costellazioni, prendo alcune frasi sulla bilancia che forse serviranno a te oltre che a me. Ne condivido alcuni, per me significativi:

* Nessuno dovrebbe dare ciò di cui ha bisogno per se stesso.

* Nessuna vita è più importante di un’altra.

*Per dare, è necessario aver preso prima.

* Nessuno può dare ciò che non ha.

* Ciò che si accumula, si degrada.

* Non dare a qualcuno più di quello che può permettersi come debito.

* L’incondizionalità disturba l’equilibrio.

* Non possiamo costringere qualcuno ad accettare ciò che vogliamo dargli.

* Non chiedere a un altro di ripagare ciò che diamo, poiché ciò non sarebbe dare, ma investire.

* Non possiamo costringere qualcuno a darci.

* Svalutare ciò che abbiamo ricevuto non riduce il debito.

* Svalutare qualcosa (o qualcuno), ci impedisce di trarne il massimo.

* L’importanza di valorizzare ciò che diamo.

* Ricevere in dono ciò che potremmo dare, fa sì che il conquistatore che è in noi non si svegli mai.

* Dare senza essere chiesto probabilmente crea uno squilibrio in quel sistema.

* Chi prende più del necessario, non lascia niente agli altri.

* Chi prende qualcosa che non ha guadagnato per sé, è condannato a perderla oa non goderne.

* I vecchi segni di mancanza possono portare voracità nel prendere e insoddisfazione per ciò che si ottiene.

* La parola data deve essere rispettata.

* Non dovremmo prendere qualcosa che non apprezziamo.

* Dare cose che non hanno valore non è dare, è scartare, e non ci dà il diritto di chiederne alcun compenso.

* Non dobbiamo far pregare gli altri per noi.

* Prendere la maschera mostrandola come un regalo, potrebbe non essere genuina.

* Concluso uno scambio, una volta risarcito quello che abbiamo dato, non dobbiamo aspettarci altro, a meno che non diamo nuovamente.

* Dare non ci rende superiori.

* Prendere non ci rende inferiori.

* Vittimizzazione: quando qualcuno si rifiuta di prendere ciò di cui ha bisogno.

* Dobbiamo imparare a guadagnare ciò che è nostro: un bambino viziato non cresce mai.

* Aggrapparsi alla vittima non permette di risolversi.

È profondamente e rivelatricemente interessante guardare a noi stessi attraverso queste frasi, ed è preziosamente trasformativo, essere incoraggiati a fare chiusure (per nuove aperture)

Ti dirò com’è fare una chiusura, che si tratti di un anno, di processi, di una relazione o di una situazione.

Chiudere (me) implica prepararsi a riconoscere:

Quello che ho imparato

cosa ho vinto

Qual è stato lo scambio e a che punto è cambiato.

Cosa è cambiato e in quali aspetti sono cresciuto, e per ringraziare “di tutto”.

Sì, per tutto. Anche a causa del dolore, perché è lì che dovevo «addomesticare le mie risorse, i miei mostri, il mio carattere, il mio ego, la mia bambina ferita».

E ringraziare ancora, per quello che ho imparato (da me stesso) in ogni situazione.

E ora sì… chiudi per aprire. Aperto al nuovo compreso tutto quello che mi ha dato «quello che sto chiudendo».

In tutti gli ambiti: relazioni, progetti, lavori, modi di lavorare, spazi e attività, team di lavoro! (valido per tutto)

Riconoscere e ringraziare, per me, le due chiavi per aprire con integrità e stare bene.

Quindi “chiudi per aprire”.

Importante!! Quando qualcosa mi fa male o mi fa arrabbiare, mi ci vuole un po’ di più, anche se so che il ciclo è lo stesso…

Chiave per me: so che qualcosa non è chiuso quando:

– Continua a prendere tempo nella mia testa.

– Quando fa ancora male.

– Quando mi sento bloccato da qualcosa di nuovo.

– Quando continua a farmi arrabbiare o infastidire.

Quello che è successo non avrebbe mai potuto essere altrimenti, anche se è così necessario rivedere quando in una relazione, in un legame, in una situazione, lo scambio si è sbilanciato.

Ed è che se non c’è equilibrio nello scambio, è impossibile che una relazione si mantenga in modo sano.

Quindi, vale la pena di rivedere quali convinzioni abbiamo riguardo a ciò che diamo, ciò che ci aspettiamo, le aspettative dell’altro o la nostra difficoltà nel chiedere chiaramente ciò di cui abbiamo bisogno. Abbiamo sempre, sempre la possibilità di scegliere chi vogliamo essere d’ora in poi, rimuovere le aspettative in relazione agli altri, e farci carico di chi siamo stati e decidere cosa fare d’ora in poi.

Vale la pena osare guardare a quali sono quelle convinzioni, legami, spazi, aspetti di noi che non hanno più nulla a che fare con la vita che vogliamo vivere oggi. Moriamo un po’ per vivere più coerenti, completi e pieni.

Qualcosa deve morire perché qualcosa di nuovo emerga. Senza paura, con la certezza che il meglio deve ancora venire, e che ciò che muore fa anche parte di un più ampio progetto di vita per la nostra espansione e sviluppo.

Un abbraccio, Moni

 

 

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