LA FELICIDAD REQUIERE ALGO PARA HACER, ALGO QUE AMAR Y ALGO QUE ESPERAR.

Sabemos que la felicidad es un estado natural del ser, o por lo menos eso leímos en los textos de algunos filósofos.

Sin embargo, por lo menos en estos tiempos, muchas veces no es tan fácil sentirla, porque está muy ligada al cumplimiento de estándares que muchas veces, más allá de interesarnos, no logramos.

Otras , porque damos por hecho que es una obviedad la felicidad, o es un tema de merecimiento, o de justicia, y que no requiere hacer nada para estar felices.

“La felicidad es un trabajo”, alguna vez escuché. Y la verdad, adhiero.

Llegar a nuestro “ser esencial”, a ese estado natural del ser, implica trabajo.

Desidentificarnos de nuestro ego, reconocer que somos mucho más que el cumplimiento de los estándares que nos establecemos,

Aprender a parar la cabeza, diferenciar los pensamientos de las emociones , gestionarlas, otro trabajo.

Tomar las riendas de nuestra vida, arremangarnos para hacer nuestro trabajo personal ( y es literal, es “trabajo”), animarnos a meternos con nuestras heridas, ocuparnos de sanarlas, con la conciencia de que “todo salió bien”, y hoy, desde nuestros recursos, estamos en condiciones de hacerlo, aún con ayuda.

Si, sentirnos felices no es una obviedad. Requiere trabajo. Y nadie puede hacerlo por nosotros. Somos absolutamente responsables de eso.

También requiere “amar algo”. Claro que es difícil amar lo que duele, lo que enoja, lo que lastima. Amar algo está más ligado a reconocer lo que es, aceptar lo que es, no como un acto de resignación, sino como esta profunda aceptación de cómo son las cosas, aunque no me gusten. Y algo de esto tiene que ver con el amor, incluso con la autoestima.

La autoestima, implica amar, tomar , aceptar lo que somos a cada momento, las emociones que tenemos, nuestros pensamientos, nuestros modos, nuestros deseos, nuestra historia, tal como fue.

Autoestima es amarnos dándole espacio a todo lo que fuimos transitando, a cada pedacito de nuestra historia, sin caer en el viejo modo dual de “lo bueno o lo malo.”Sin castigos. Sin juicios, sin autocondenas. Todo es parte, y todo es digno de ser tomado.

Autoestima es respetar profundamente todo lo que somos, y todo lo que fuimos, aceptando que lo que hicimos en cada momento, fue lo mejor que pudimos hacer. Siempre. Porque como sea que lo hayamos juzgado, en cada momento, fue lo mejor posible.

Autoestima no es vanidad, no es amar nuestros aspectos luminosos, esos que nos gusta y nos enorgullecen. Es amarnos toditos, con todo lo que fuimos y estamos siendo, sintiendo, haciendo de nosotros, abrazarnos amorosamente para seguir así, creciendo y aprendiendo.

Como cuando éramos peques!!! … cuánta más amorosidad y compasión recibíamos, hiciéramos lo que hiciéramos y como lo hiciéramos, más fuerza teníamos para avanzar, aprender, expandirnos y crecer.

Como adultos, es igualmente necesario. Sólo que ahora esa amorosidad y compasión, nos la tenemos que dar solos para así, integrados, completos, avanzar y autosostenernos. Sin estar juzgándonos y rotulándonos por los resultados.

… si, cuando voy logrando amar todo eso, algo pasa que se parece bastante a un estado de felicidad, o bien- estar por lo menos!!!

Otras veces, el trabajo es aprender a esperar. Tantas veces queremos que las cosas sucedan cuando queremos! Nuestro apuro porque las cosas ocurran, muchas veces nos juega en contra, y algo de miedo hay en esto de que “pase rápido, que pase ya”.

Y los procesos tienen sus propios ritmos, lo entendamos o no, nos guste o no… Y ensayar la espera, respetar estos tiempos, es inevitable… Como cuando los sonidos en una canción esperan el tiempo para entrar,y así, entre ritmos, sonidos y silencios se va generando alguna melodía, la paz- ciencia, también nos premia con algo que también tiene sonido a felicidad.

La felicidad requiere algo para hacer, algo que amar y algo que esperar.

Entonces me pregunto… que podría(s) hacer para estar más cerca de ese estado?

Qué es lo que (me) cuesta amar, y que si lo hiciera , me haría sentir más feliz?

¿Qué aspectos de la (mi) historia me cuesta integrar?

Qué facetas de mi persona (me) rechazo y requieren ser “bien vistas” para estar más integr@?

Qué ritmos tengo que aprender a bailar , que aprender a esperar que me daría más paz y bien-estar?

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